Una buena cama para gato no es la más grande ni la más cara: es la que tu gato elige por su cuenta. Por eso aquí solo hay dos tipos, y los dos cumplen lo que un gato pide: paredes que lo rodeen, tela que guarde el calor y un tamaño en el que quepa enroscado. La cueva de felpa es para el que prefiere esconderse; el saco de dormir, para el que se mete debajo de las cobijas. Las dos se lavan a máquina y llegan a tu casa en 7 a 15 días, con envío gratis a partir de $399.