Cómo elegir la cama para tu gato (y por qué prefiere la caja)
Compraste una cama bonita, la pusiste en el mejor rincón y el gato duerme en la caja en que vino. No es capricho ni ingratitud. Un gato elige dónde dormir con tres criterios que no tienen nada que ver con el precio: que esté rodeado, que esté caliente y que vea venir a quien se acerca. Si la cama cumple eso, la usa. Si no, la caja gana siempre.
Por qué la caja gana
En una caja el gato tiene paredes a los lados y, si es alta, techo. Nadie lo puede atacar por detrás ni por arriba. Además el cartón guarda calor. Una cama abierta tipo cojín es lo contrario: expuesta por todos lados. Hay gatos muy seguros que duermen a la vista en mitad del pasillo, pero son minoría; la mayoría quiere refugio.
Primero mira cómo duerme tu gato
- Hecho bola, escondido, bajo la cobija o dentro del clóset: quiere techo. Cama cueva o saco.
- Estirado al sol, a la vista, de espaldas: es un gato seguro y caluroso. Cama abierta o colchoneta.
- En lo alto: librero, refrigerador, respaldo del sillón: quiere altura. Una cama en una repisa o en la ventana.
- Pegado a ti o a otro gato: busca calor. Cama con relleno grueso, cerca de donde tú pasas el rato.
Los tres tipos y para quién son
Cama cueva
Paredes, techo y una entrada. Es la caja de cartón hecha cama. La cama cueva de felpa se aplasta y vuelve a su forma, así que también sirve abierta como colchoneta para los días de calor. Para gatos tímidos, gatos nuevos en casa y gatos que se despiertan sobresaltados.
Saco de dormir
Un tubo de tela acolchada donde el gato se mete entero. El saco de dormir 360° es para los que se meten bajo la cobija o dentro de las bolsas: conserva el calor como ninguna otra y el gato puede darse la vuelta dentro. También sirve en el coche o en la transportadora para que viaje envuelto.
Cama abierta o colchoneta
Para gatos seguros y para los meses de calor. Que tenga un borde bajo para apoyar la cabeza y una base antideslizante. Funciona mejor en alto, en la ventana o encima de un mueble.
Dónde ponerla importa tanto como cuál
- Donde ya duerme. Si duerme en el sillón, la cama va en el sillón. Mover al gato a un rincón que tú elegiste casi nunca funciona.
- Con la espalda cubierta. Contra la pared o en una esquina, nunca en mitad del cuarto.
- Cerca de ti, no sobre ti. Los gatos quieren tenerte a la vista. Una cama junto al sillón donde ves la tele se usa más que una en el cuarto de visitas.
- Sin corrientes y sin tráfico. Lejos de la puerta de entrada y de la lavadora.
Para que la estrene
- Pon dentro una prenda tuya usada un par de días: huele a ti.
- Un poco de hierba gatera la primera vez.
- Juega con él cerca de la cama y termina la sesión con un premio dentro.
- No lo metas a la fuerza. Si lo haces, la cama queda marcada como trampa.
Luz de noche: la pieza que casi nadie piensa
Muchos gatos mayores se desorientan en la oscuridad total y maúllan de madrugada. Una luz tenue cerca de la cama lo resuelve. La mini lámpara de noche da justo esa luz cálida sin despertar a nadie; con la cama cueva forma el paquete Noche de gato, con envío gratis.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto se lava la cama?
Cada dos semanas, o semanal si suelta mucho pelo. Las de felpa van en lavadora en ciclo suave, dentro de una funda de almohada.
¿Mi gato necesita más de una cama?
Lo ideal son dos: una de refugio y una abierta en alto. El gato cambia según la hora y el clima.
¿Y si sigue prefiriendo la caja?
Mete la cama dentro de la caja. En serio: funciona, y en un par de semanas puedes quitar la caja.
